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“Arte cerámica” en armonía con la naturaleza

Chris Clark


smileChris Clack, un artista ceramista, es un inglés nacido en Londres en 1951. Se mudó a Japón en el año 1974 e inauguró una escuela de inglés antes de iniciar una carrera como artista ceramista, arte con el que se había familiarizado desde su más tierna infancia. Inauguró su taller llamado Clark Kiln (‘Kuraku Yo’) en la ciudad de Ichikawa y en Yoro-Keikoku, Prefectura de Chiba, wlugar en el que ha continuado produciendo obras en una búsqueda contínua de la fusión entre las culturas japonesa e inglesa.

La cultura priviene de la vida.
Por ello, no hay la menor diferencia entre el japonés y el inglés.

talkingDon Chris Clark, un ceramista inglés, nació y creió en el condado de Wiltshire, cerca del famoso Stonehenge y aproximadamente a una hora de la ciudad de Londres. “No había nada más que naturaleza. Son probablemente estos recuerdos de mi infancia los que me han traído a un lugar como Chiba, aunque el azul del cielo y el verde de las plantas eran absolutamente distintos de los de mi tierra.”

Además del taller de Ichikawa Atelier que visitamos en aquella ocasión, también tiene un taller en Yoro-keikoku donde continúa creando obras de arte con un gran igor. Varias veces al año, ofrece todo tipo de exposiciones tanto en centros comerciales de Tokyo como en otros lugares especiales del país. En el pasado, también trabajó para ferias de arte de su país de origen, Inglaterra, aunque como le gusta decir a él mismo, “mis obras no eran apropiadas para este mercado.” “Los japoneses comentan que la obra está algo occidentalizada, mientras que por el contrario los occidentales dicen que está japonizada, pero yo intento hacer algo que verdaderamente tome cosas de ambas culturas. Siempre busco relajarme y pensar que puedo crear en este estado mental tranquilo, y creo que esto me ayuda a obtener el balance mental perfecto para el proceso creativo.”

El principal motivo por el que vive en japón es el matrimonio. Conoció a su mujer cuando ella estudiaba en Inglaterra, y decidió venir a Japón “para pasar medio año o algo así”, lo que finalmente se ha convertido en una estancia verdaderamente larga. Habla sobre este asunto con una amplia sonrisa en su rostro. “Qué pensaba sobre japón? ………Bueno, en fin, pues sencillamente nada de nada. Japón no era un país cercano para mí. Volviendo a aquellos momentos, me pregunto que diablos buscaba al venire a un país completamente desconocido para mi” dice mientras sonríe.

Dos cosas le sorprendieron a su llegada a Japón. Una es la cantidad de bicletas que se apilan como churros en las estaciones, y otra el hecho de que todo el cableado eléctrico esté en el cielo. Esto no sucede en Inglaterra, donde no hay obstáculos cada vez que se alza la mirada al cielo.

“Normalmente siempre hace nublado. Las ciudades son practicamente iguales allí y aquí, por lo que no hay diferencias entre Tokio y Londres. Hay personas en todas partes y luego están las casas en que estas se alojan. Este es el principal motor de generación cultural. Cuando me percaté de esta perogrullada, la idea de vivir en Japón pasó a ser algo aceptable” nos dice.

Cambio en su carrera de director de escuela de inglés a ceramista profesional.

show and talkEl caso es que viviéramos donde viviéramos teníamos que buscar un trabajo para poder comer. Por ello, él y su mujer decidieron montar una escuela de conversación de inglés en Ichikawa, en la Prefectura de Chiba. En aquellos días Chiba estaba de capa caída y solo había dos escuelas de conversación en toda la Prefectura. Sin la menor idea de enseñar su idioma y careciendo absolutamente de libros de texto, comenzó a enseñar su idioma en las tiniebals. “Aún así, la vida diaria era ciertamente excitante. Evidentemente era cosnciente de no tener nada conmigo, nada de ada a lo que agarrarme, pero esto me llevó a pensar que, por el contrario, sería capaz de cualquier cosa sólo con proponermelo. Tal vez sea porque soy un poco egoísta y rácano, pero siempre hice lo que vino en gana sin preocuparme demasiado por el qué dirán y ese tipo de historias,” dijo con una sonrisa.

Su estilo de enseñanza pronto comenzó a ser conocido en toda la zona, principalmente porque esl estilo de llamar a un profesor nativo para que enseñara el idioma era aún poco conocido en aquella época y no haía profesores que tuvieran una cualificación en condidiones. Fue estupendamente aceptado por los estudiantes y su número creció como la espuma. Sin embargo, dice que “la enseñanza me gustaba mucho, pero tenía que pasar más tiempo pero tenía que pasar más tiempo trabajando en la gestión del negocio que en la enseñanza en sí, por lo que la cosa empezó a agobiarme y me pregunté si aquello era verdaderamente lo que yo esperaba de mi vida”. Justo en aquel momento conoció el mundo de la cerámica. Bueno, aunque esto no es del todo correcto porque ya había practicado mucho en su época de escolar, en la que jugaba con la tierra en las actividades culturales que le ofrecían en su escuelo. “No sé por qué, pero ningún otro miembro de mi familia tenía interés en este tipo de actividades” dice a la vez que muestra una sonrisa.

Comenzó su studio de cerámica por sí mismo, por que no había ningún maestro dispuesto a enseñarle alrededor. Poco a poco, preguntando a sus amigos y buscando información en todo tipo de libros y publicaciones, emprendio sus estudios y perfeccionó su técnica. Tierra, aire, fuego y agua. ‘Artesanía cerámica’ es la mecla de la naturaleza con el ser individual de uno mismo. Así pues, decidió entrar de lleno en el estudio del arte.

Hazlo y destrúyelo para volver a hacerlo.
Lo importante es probar y confundirse.

making A la vez que llevaba a cabo su labor de escritor continua con sus clases de arte cerámico en sus dos talleres de Yoro-keikoku e Ichikawa. El pago es de 6,000 yenes por dos clases al mes incluyendo la arcilla y los materials necesarios. Cada primavera, lleva a cabo la‘Feria de arte cerámico de estudiantes’ de los dos talleres, y suelen recibir muchas visitas para ver los avances que han tenido todos sus alumnos a lo largo de un año de estudio.

“Verdaderamente enseñar el arte de la cerámica es algo que me encanta. Siempre me devano los sesos pensando cómo una persona me puede entender fácilmente y es una gran satisfacción encontrar el modo de que un alumno capte mi mensaje correctamente.” También nos contó algo interesante, y es que procura dar sus clases usando el idioma inglés para comunicarse. El único motivo para esto es que el ingles es más sencillo y conveniente para él a la hora de explicar su depurada técnica y los puntos generales a tener en cuenta. Sin embargo, el maestro tamién ha encontrado algunas dificultades a la hora de encontrar el método de enseñar a los estudiantes japoneses. “Cuando comencé a dar mis explicaciones en inglés, algunos estudiantes giraban el rostro y no me miraban , por lo que la comunicación se cortaba inmediatamente, de modo que sólo lo hago con los alumnos que aceptan el inglés. Como consecuencia me I obligado a estudiar japones y ello me ayudó a aprender el idioma con rapidez” comenta entre risas.

Decidimos lazar una pregunta al aire. “Alguna vez ha pensado en la posibilidad de echarlo todo al traste y dejkar la cerámica?” “La verdad es que hay que pasar un día entero delante del horno. Cuando es corto son unas veinte horas, y cuando la cosa va lenta me lleva tres días. Por supuesto, no puede haber pausa, por lo que hay que mantener el fuego encendido dentro del horno, de modo que la labor puede ser verdaderamente desquiciante y son muchas las ocasiones en las que me encuentro a punto de enviarlo todo a tomar por saco de una vez por todas’. Esto sucede especialmente cuando el horno no alcanza la temperature ideal por un motivo o por otro, o cuando una obra que prometía queda mal porque la labor del horno ha fallado. Don Clark sonríe y dice que “el arte de la cerámica solo puede ser practicado desde el error y la vuelta a empezar”. Incluso hoy en día se mete en nuevos retor y cada vez que algo no le gusta no duda ni el menor instante en destrozar la obra y comenzar de nuevo. “Es un proceso interminable, puesto que reviso la obra muchas veces por repetición y son innumerables las veces que decido destrozarlo toso” confiesa.

Una obra brilla especialmente cuando se advierte en ella la rendición a la naturaleza

rokuroDon Clark hace hincapie en que “en cierto modo llegué a ser artista de cerámica por casualidad.” Esta posición natural ante la vida le ha ayudado a tomarse su trabajo como una actividad a largo tiempo o una carrera de fondo, y el nombre de su taller ‘Kuraku Kiln’ lo ha cogido del mismo nombre. (La palabra japonesa de Kuraku también significa placer duradero en algunos conceptos).

En realidad, su idea de montar el taller de Yoro-keikoku viene por su interés en la naturaleza y su modo de ver las cosas que le rodean. Sin embargo el maestro prefiere puntualizar que “ no podemos realizar nuestra misión correctamente si sólo nos movemos en un ambiente puramente campestre”.Esto también se puede referir a la música o a cualquier otro tipo de arte. “Puede ser interesante la idea de entrar de veza en cuando en la marabunta de la gran ciudad para experimentar el tremendo y sofocante estrés. El poder de la naturaleza es tan grande, que si uno está tan embelesado en ella puede perder la noción de la realidad y dejar de trabajar inmediatamente. Por ello, es absolutamente imprescindible mirar de vez en cuando en el corazón de los ciudades para poder centrarnos en la creación artística”.

El balance entre Japón y el Reino Unido, o el balance entre Ichikawa y Horo-keikoku. La verdad es que mirándolo así, el maestro ha dedicado su vida al arte en su totalidad. Para finalizar, preguntamos al maestro acerca sus próximos objetivos en la vida. “Aunque no sé si meterme en el shakuhachi (flautas de bambú) o tempos budistas, tengo el objetivo de organizar un grupo de gentes que busque el origen de la auténtica cultura japonesa. No me importa quien sea, ni si la persona es japonesa o ncluso extranjera. Me es indiferente. La colaboración conla cultura japonesa es algo que va a traer cosas positivas para todas las partes implicadas y tamién para la actividad cultural en sí misma, que es de lo que se trata. Me excito mucho cada vez que pienso acerca de ello” dijo.

Fecha de la entrevista : Miércoles, 20 de Febrero, 2008/02/25
Lugar de la entrevista: Ichikawa Atelier en Honyawata

Texto: Escrito por Kenji Tsutsui Fotografía : Tomada por Yukie Mikawa

Feria de Arte Cerámico de Chris Clark

- Miércoles, 7 de Mayo hasta el 13 Jueves en el centro comercial Isetan Matsudo.
- Jueves, 22 de Mayo hasta el 10 de Junio en Nishifune Art Gallery


Direcciones:
Taller Ichikawa:3-1-22 Sugano, Ichikawa City,Chiba Prefecture, 272-0824 Japan Tel: 047-329-5373
Taller Yoro-keikoku:
1194 Odashiro, Otaki-machi, Esumi-gun, Chiba Prefecture, 298-0265 Japan Tel: 0470-85-0156


Website: http://www.chrisclark.jp/ 
blog:http://d.hatena.ne.jp/chrisclark/ 

 
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